Otro de los puntos básicos de la astrología china es su concepto de los Cinco Elementos. Se supone que el filósofo Chou Yen fue el primero que los utilizó. Dichos elementos son agentes que provocan los cambios, y para la astrología occidental son cuatro: Tierra, Aire, Fuego y Agua.

En el sistema chino hay cinco elementos por el siguiente orden: Madera, Fuego. Tierra, Metal y Agua. A esta secuencia de elementos se la conoce como el orden productivo porque la madera arde y produce el fuego, que se convertirá en fierra (las cenizas), en la que se crearán minas para extraer el metal que, una vez fundido, fluirá como el agua y regará los árboles (la madera) y así sucesivamente, en ciclos.

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Curiosamente, si los elementos se alternan, se convierten en elementos destructivos porque la madera (los árboles y las plantas) se alimenta de la tierra, la tierra enturbia el agua, el agua apaga el fuego, el fuego derrite el metal y el metal tala la madera.

Es lógico que el sistema chino considere que dos personas cuyos elementos sean afines tengan más probabilidades de congeniar; no obstante, si caen en secuencias alternas, disminuyen las probabilidades de que se lleven bien, a menos que alguien cuyo elemento caiga entre esas dos personas actúe de mediador.

Es impórtame tener en cuenta qué relación guarda este gráfico con las personas. Como se puede observar, una persona Metal podría ganar a una persona Madera utilizando la agresión o la fuerza, tanto mental como física, mientras que la persona Madera podría hacer flaquear emocional mente o financieramente a la persona Tierra. De igual manera, la persona Tierra puede poner en duda la reputación de la persona Agua, y por supuesto los signos de Fuego y Agua son totalmente incompatibles porque el agua sofoca al fuego.

Conviene saber que el elemento de la esiación en la que alguien ha nacido puede ser más importante a la hora de predecir su destino que el elemento de su año de nacimiento. Los nacidos en la primavera, entre febrero y abril, tienen el elemento Madera; los de principios de verano, el Fuego; los de finales de verano, la Tierra; los de otoño, entre octubre y noviembre, el Metal, y los nacidos en invierno, el elemento Agua.

Por cierto, en China el número cinco es muy importante, y los estudiantes de numerología deben tenerlo en cuenta. No sólo hay cinco planetas sino que también hay cinco Elementos, cinco puntos cardinales, cinco gobernantes por cada punto cardinal, cinco sentidos y cinco órganos internos. Los cinco elementos corresponden a los planetas que conocían los antiguos chinos: la Madera era el planeta Júpiter, el Fuego era Marte, la Tierra era Saturno, el Metal era Venus y el Agua era el planeta Mercurio.

A aquellos que estén familiarizados con la astrología occidental, los sorprenderán mucha las correspondencias del elemento Fuego con el planeta Marte y del elemento Tierra con el planeta Saturno. En la astrología occidental, el signo de Fuego de Aries está regido por Marte y el signo de Tierra de Capricornio por Saturno.

Planeta Júpiter Marte Saturmo Venus Mercurio
Elemento Madera Fuego Tierra Metal Agua
Punto cardinal Este Sur Centro Oeste Norte
Gobernante Dragón verde Pájaro rojo Emperador amarillo Tigre blanco Guerrero negro
Sentido Olfato Vista Tacto Gusto Oído
Órgano interno Bazo Pulmón Corazón Hígado Riñon
Estación Primavera-verano Finales de verano Otoño Invierno
Emociones Ira o altruismo Pasión Preocupación Nostalgia Compasión

Los elementos se relaciónan también con algunos problemas de salud aparte d elos cinco organos internos ya mencionados:

Madera El hígado, la vesicula biliar y los problemas digestivos
Fuego El intestino delgado.
Tierra El páncreas y los problemas bucales.
Metal Los pulmones, el sistema respiratorio y el intestino grues
Agua La vejiga y las infecciones de oído.

A aquellos lectores que se pregunten por qué el aire no figura entre estos elementos, quizá les interese saber que los chinos consideran al aire o Chi (a veces se escribe Qi) la propia tuerza vital, por cuya razón no lo representan en este sistema. Los estudiantes de taoísmo y los de yoga y demás disciplinas orientales ya saben de esta irregularidad. Los antiguos chinos consideraban que los planetas influían no sólo a la raza humana sino también a la naturaleza. De ahí que se percibieran ciertas conexiones como la del elemento Agua, que es fluido y rápido, con el planeta Mercurio, al que se relaciona con la comunicación y los viajes. Del mismo modo, a Saturno, lento y estable, se lo relacionó enseguida con el elemento Tierra y a Júpiter, crecimiento y desarrollo, con el elemento Madera y así sucesivamente.

Asociaciones de los 5 elementos

Madera

La familia, la salud, el matrimonio y la creatividad. Ambicioso pero bastante sociable. Leal y justo. Campechano y sencillo. Profesión: la agricultura y la medicina. Color: el verde. Animal: el Tigre. Pequeño Yang.

Fuego

La temperatura, el intelecto y los animales. Dinámico, muy motivado y apasionado. Con frecuencia, carece de autocontrol. Persona inquieta o competitiva. Profesión: las ciencias y la industria. Color: el rojo. Animales: el conejo y el perro. Gran Yang.

Tierra

Las propiedades, los edificios. Dependiente y metódico. Realista y práctico, inlenta conservar el pasado y el presente para el futuro. Persona fiable y conservadora. Profesión: minería o construcción. Color: el amarillo. Animales: la rata y el buey. Equilibrio.

Metal

Aclivídadcs comerciales y militares. De carácter fuerte, competitivo, inflexible y firme. Independiente, locuaz y progresista. Profesión: derecho o profesiones creativas. Color: el blanco. Animales: el dragón y el gallo. Pequeño Yin.

Agua

Las comunicaciones, los viajes, aptitud para la escritura y actividades artísticas. Comprensivo, discreto y amable. Persona reflexiva, persistente y profunda. Profesión: la administración o la enseñanza. Color: el negro. Animales: la serpiente, el mono y el cerdo. Gran Yin.

Habrá notado que no se han incluido ni el Caballo ni la Cabra. La razón es que tradicíonalmenle se los relaciona con otros planetas no mencionados y no se les ha asignado ningún elemento. F.l Caballo está relacionado con el Sol y la cabra con la Luna. Ambos, el Sol y la Luna, ocupan un espacio en el sistema chino; el Sol es Yang y la Luna es Yin.

El horóscopo chino se centra en cinco posibles acontecimientos, que se corresponden, de alguna manera, con los Cinco Elementos. Estas fuerzas posibles son: el destino, las decisiones, el dinero, las oportunidades y el trabajo. Todas elias suceden en algún momento de la vida de una persona. No obstante, estas fuerzas dependen del elemento que esté en juego en ese momento. Este tema lo veremos más adelante.

De la misma manera que cada año está regido por un animal simbólico, también dispone de un elemento concreto. Por ejemplo, en el año 1971 (el año del Cerdo) el elemento fue el Metal. Después de hablar de cada uno de los animales del sistema chino, estudiaremos dichos elementos y la influencia que cada uno de ellos tiene en el carácter básico de cada animal simbólico.

Es importante mencionar que los cinco Puntos Cardinales (el norte, e) sur, el este, el oeste y el centro) eran utilizados por los chinos, como mínimo, mil años antes de que se emplearan en Occidente. Estos puntos tienen también una conexión muy fuerte con los ocho trigramas principales del / Ching, que a su vez tienen vínculos de relación con la familia, las estaciones, los elementos, las direcciones y los animales, incluidas las polaridades. Aquellos lectores que deseen ampliar sus conocimientos sobre la astrología china, observarán que el / Ching y los ocho trigramas en que se basa son muy importantes a la hora de interpretar en profundidad toda la astrología china.

El Yin y el Yang

Además de toda esta información nueva y necesaria para empezar a entender el horóscopo chino, debemos comentar la conexión entre el Yin y el Yang.

El Yin y el Yang, femenino y masculino, son los eternos opuestos o polaridades. De la misma manera que, en el sistema occidental a los signos del zodíaco se les atribuyen características positivas y negativas, en el sistema chino tenemos el Yin y el Yang. Las personas que estén interesadas en el / Ching (lema tratado en esta colección), quizás entiendan mejor el significado de estos símbolos, que normalmente están representados de la forma siguiente:

Como se observa en la figura de la página siguiente, el Yin y el Yang forman un círculo que está dividido en dos partes iguales. El Yang (en blanco) representa el día, el verano, el nacimiento y la luz.

El Yin (en negro) representa la oscuridad, el invierno, la noche y la transición. También hay un pequeño punto en cada sección del círculo. Manco en la negrura de Yin, y negro en la hlancura de Yang, lo que demuestra que las influencias opuestas, sin duda, viven en armonía.

Estos dos oponentes están constantemente interrelacionados. como la noche y el día, lo positivo y lo negativo, etc. Los doce signos simbólicos so dividen en dos grupos de seis: uno es el Yin y el otro es el Yang. El Buey, el Conejo, la Serpiente, la Cabra, el Gallo, y el Cerdo son Yin (pasivos). La Rata, el Tigre, el Caballo, ei Dragón, el Mono y el Perro son Yang (activos).

Algunos eruditos discreparían en cuanto a las categorías de Yin/Yang que acabamos de mencionar; pondrían a la Rata y al Perro en la categoría Yin, y a la Serpiente y al Gallo en la categoría Yang. Asimismo, mantendrían la teoría de que el Mono y el Buey pertenecen a las dos cíitesorías por igual. De cualquier manera, los animales que hemos mencionado al principio son los que se han aceptado como modelo.

La persona Yang es normalmente voluntariosa y concentrada, de naturaleza seria y (ranquila aunque le asusta el fracaso. Es vivaz y amena, y probablemente muy activa y ambiciosa.

La persona Yin es en general una persona encerrada en sí misma y muy introvertida, que prefiere la soledad a una reunión con mucha gente. Es muy racional pero también muy compasiva y sincera. Le gusta hacer las cosas a su manera.

Probablemente no se asociará nunca, ya que prefiere llevar a cabo los proyectos solo, en general porque cree que su manera de hacer las cosas es la mejor. Normal-niente go/í¡ de buena reputación.